El Ayuntamiento deja en la calle a la mayoría de los desalojados de Las Tablas
05/11/2010 | Madrid
EFEUna veintena de rumanos de etnia gitana que vivían en chabolas en el barrio de Las Tablas fueron desalojadas por el Consistorio.Los socialistas denuncian que las viviendas se derribaron "sin orden judicial y sin planificación" para hacerse cargo de las familias."Les ha llegado a ofrecer un billete para volver a Rumanía".El Samur Social se ha desentendido este jueves por la tarde de la situación de desamparo en la que ha quedado una veintena de rumanos de etnia gitana -entre ellos tres menores- que habitaba en chabolas, chamizos y tiendas de campaña en el barrio de Las Tablas y que han sido derribadas este jueves por el Ayuntamiento de Madrid.Así lo ha indicado esta noche la concejal socialista Carmen Sánchez Carazo, quien ha criticado la falta de respuesta del Ayuntamiento "ante un problema que ha creado el propio Consistorio", que ha derribado la chabolas, según ella, "sin orden judicial y sin planificación" para hacerse cargo de las familias que iban a dejar 'sin techo'.Aunque Sánchez Carazo reconoce que era un asentamiento ilegal, considera inaceptable que el Ayuntamiento no haya previsto qué hacer con estas familias y ahora diga el Samur Social "que no les puede alojar". "El Ayuntamiento les ha llegado a ofrecer un billete para volver a Rumanía", ha afirmado el presidente de la Coordinadora de Barrios y párroco de San Carlos Borromeo, Javier Baeza, que buscaba esta noche la manera de que estas personas no durmieran esta noche al raso.Según Baeza, el director general de Servicios Sociales, Emilio Cabello, tiene previsto mantener este viernes una reunión para ver qué se puede hacer con los desalojados. El Ayuntamiento de Madrid derribó en el barrio de Las Tablas 13 chabolas, chamizos y tiendas de campaña levantados en terreno público y ocupados por una treintena de rumanos de etnia gitana, y ha acogido a al menos tres familias que han aceptado su ingreso en los campamentos de apoyo. Los derribos, que se efectuaron sin incidentes, según han informado fuentes municipales, se hicieron por orden administrativa a propuesta del departamento de Disciplina Urbanística sin que fuera necesaria orden judicial, según las mismas fuentes.La explicación es que los desalojos se notifican previamente a los moradores, a los se les requiere la salida de forma voluntaria, y sólo se tiran aquellas chabolas o tiendas que efectivamente han quedado vacías mientras que para el resto se solicita entrada al juzgado. El Samur Social ofreció a las 30 personas desalojadas de este asentamiento su alojamiento en los campamentos de apoyo de Valdecarros y Valdelatas, aunque sólo 10 aceptaron trasladarse a recursos de alojamiento hasta su ingreso en esos centros.
